Celestiales criaturas que pueblan cielos y cajillos, peanas y diversas piezas cofrades. Angelitos de distintas razas o fuertes arcángeles. Llorones y plañideros, o portando atributos pasionistas o por qué no dormido en esa eterna noche, chupete en boca en trianero barco. Seres alados que comparten el dolor y el pesar de la Pasión. El capataz llama al cielo y vosotros también levantáis porque tenéis la suerte de ver a diario la divina cara de la Madre de Dios. Presentes en Belén anunciando la buena nueva, ahora testigos de la Buena Muerte y nuevamente portadores de la mejor de las noticias cuando al tercer día el Señor resucita.