La soberbia imagen del Cristo de la Humildad estuvo en la mañana de hoy en besapies a la conclusión de la Función Principal de Instituto de su hermandad, que ha puesto fin al Quinario que se ha celebrado días atrás en honor del Señor de la Humildad, en su sede canónica, el Santuario de Nuestra Señora de la Victoria.
La obra póstuma del carmonense Francisco Buiza vestía túnica morada, pero a diferencia de otras veces no lucía en esta ocasión camisa blanca. Tampoco llevaba la caña entre sus manos.
Es una gran obra como pueden observar, de especialísimo recuerdo para quienes pudimos vivirlo fue la forma en la que el Señor fue ataviado, sólo con la clámide púrpura, para el Vía Crucis Jubilar, y que ciertamente nos gustaría poder disfrutar nuevamente.