El Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad y Nuestra Señora de Fe y Consuelo ya han vuelto al culto. En la noche del viernes se presentaron en la capilla del Calvario en un acto en el que intervino el hermano mayor del Monte Calvario, quien emocionado comenzó su alocución recordando los momentos sufridos, alegrándose por el momento que ahora se vivía con la vuelta de ambos titulares, y agradeciendo a cuantos han hecho posible que la hermandad recuperase a estas dos imágenes.
Posteriormente el Padre Gámez rezaba unas preces y procedía a incensar a las imágenes. Tras una pausa, el profesor Juan Manuel Miñarro expuso brevemente, apoyado en imágenes, en que ha consistido el proceso de restauración. A través de la documentación gráfica que se mostraba, los allí presentes alcanzaron a conocer el difícil proceso que Miñarro ha realizado. Una fortísima ovación de una capilla llena de público ponía fin al acto.
En el acto estuvieron presentes el Alcalde de la ciudad, así como algunos concejales, representante de la Conserjería de Cultura de la Junta de Andalucía, el presidente de la Agrupación de Cofradías, así como algunos hermanos mayores y miembros de juntas de gobiernos de otras corporaciones.
En esto consistió el acto, pero lo importante no es sólo eso. Son los sentimientos que los devotos del Cristo Yacente y muy especialmente de Nuestra Señora de Fe y Consuelo tenían esta noche. Se contraponían las ganas de volver a verlos con la incertidumbre de cómo habían quedado. Con la certeza en el caso de la Virgen, de que no vendría igual.
Mientras el Señor apenas ha sufrido cambios, la Virgen si que ha cambiado. A primera vista no la reconoces, pero cuando te acercas y el ojo se acostumbra empiezas a reconocerla. Gracias a la explicación del profesor Miñarro hemos sabido que el aspecto actual de la Virgen de Fe y Consuelo es el aspecto original de la talla, que gracias al fuego salió a relucir, y que si no hubiese pasado, lo mismo en una restauración normal no se habría llegado a actuar con tanta profundidad.
Al contemplarla con detenimiento se puede observar que mantiene los mismos rasgos en los ojos y nariz, siendo la boca la parte más novedosa, al mostrarse dientes y lengua, incluso ahora es perceptible el hoyuelo en la barbilla. La policromía usada es similar a la que conserva el juego de manos primigenio de la Dolorosa.
Si la subida al Calvario era nerviosa, la bajada ha sido tranquila, conocido ya el resultado de la restauración, contentos por tenerlos en casa. En la mente el nuevo aspecto de Fe y Consuelo, que casualmente es el original. Habrá que acostumbrarse. Sin duda sigue siendo una de las mejores dolorosas de Málaga.
Unas cuantas veces hemos subido al Calvario, pero ninguna ha sido como esta vez. Si dicen que el Calvario es el lugar más cerca del cielo de toda la ciudad, esta noche se ha confirmado porque el cielo está dentro de la capilla del Calvario. La más dulce madre acuna a su hijo, y cual nana le dice al oído, tranquilo mi niño, todo ha pasado, ya estamos en casa.
Juan Manuel Miñarro contemplando al Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad y Nuestra Señora de Fe y Consuelo.
A continuación les mostramos algunas imágenes del proceso de restauración.