miércoles, 13 de diciembre de 2006
Hace unos meses era un nombre poco conocido entre los cofrades. Desde que presentó el cartel anunciador de los Estudiantes en la Cuaresma pasada, Pablo Alonso Herráiz empezó a sonar mucho. Vanguardista, erudito, malagueño, sensible y con una reconocida calidad artística, ahora le llega lo que muchos artistas aspiran y que él no esperaba. Será el autor del cartel de la Semana Santa de 2007. La ilusión y la responsabilidad se mezclan en su persona, que el día 8 de enero mostrará su obra terminada.

-Realiza un cartel para la cofradía de Estudiantes y, en unos meses, le encargan el de Semana Santa. ¿Cómo lo ha vivido?

-El cartel que realicé para los Estudiantes fue una experiencia emocionante y muy fuerte, que ahora me encarguen el de la Semana Santa es muy importante para mí. Es un colofón para cualquier pintor que muchos se pasan una vida entera esperando y en mi caso ha sido meteórico. Mi carrera como artista es muy dilatada y en el mundo cofrade soy un recién llegado, lo que no quita que sea un encargo emocionante.

-¿Tiene más experiencia en pintura religiosa?

-Al principio de mi carrera pinté imágenes religiosas, pero había pasado mucho tiempo hasta que hice el cartel de Estudiantes, que fue una experiencia muy bonita y que agradó al público. Ese trabajo se sembró en tierra fértil y he recogido los frutos. Todo lo que se hace con amor y pasión, aunque sea al margen de lo habitual, se nota.

-El cartel requiere de una técnica diferente al óleo que, en muchas ocasiones, se elige como imagen de cartel.

-Tiene una sintaxis especial. No se trata de hacer un cuadro y ponerle unas letras en la imprenta. Cuando se descubre hay que enseñar una obra completa. Es un compromiso para la ciudad que la obra esté terminada, porque el sentido del trabajo es anunciar un evento con un mensaje verbal completo. Hacer la presentación sin el lema es como casarse sin la novia. Será un cartel y, como tal, estará terminado.

-¿Es necesario conocer la Semana Santa para pintar el cartel?

-El conocimiento es importante. No se puede hacer un cartel sin conocerla ni vivirla, para conocer toda su variedad y matices. Es como cuando se regala algo. Si es a una persona que se conoce y se quiere, aciertas seguro. El cartel es como un regalo a la ciudad y es bueno conocer a la ciudad y a la gente, cómo piensa y cómo siente. El que vive en Málaga, afinará mucho más.

-¿Cómo la vive?

-Puede que no la viva con tanta intensidad como el hermano de una cofradías. Disfruto de la espera a que llegue, que es una época muy hermosa, luego hay imágenes que me gustan mucho y determinados lugares, que no están masificados o que lo están, porque también es bonito el contacto con la gente. Disfruto de la Semana Santa como un ciudadano más de Málaga, con ilusión y tranquilidad, sin excesos. Como el que bebe un buen vino.

-¿Se puede dar una visión contemporánea de un cartel de Semana Santa?

-Es difícil, pero siempre hay que acercarse con respeto y amor a la tradición. La técnica puede ser moderna sin olvidar de dónde venimos. Uno siempre tiene que ser respetuoso con la tradición, que no se puede obviar. Somos hijos de ella y nos debemos a ella. Será un cartel moderno y clásico, porque ser moderno es actuar de acuerdo con nuestro tiempo y sabernos herederos de una tradición. Lo contrario sería como un cuerpo sin esqueleto.

Fuente: La Opinión de Málaga
Publicado por nazarenodelaO @ 17:01  | Málaga
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios