Bajo la atenta mirada de la Virgen del Carmen, la Virgen del Amparo recibe el cariño y la devoción de los miembros de su hermandad y todos los que durante estos días se han acercado a verla durante su besamanos y triduo.
Vestida con sus mejores galas, María Santísima del Amparo, está flanqueada por los candelabros del paso de misterio.