Nuestro Padre Jesús de la Misericordia ya está en casa. Esta tarde en un acto organizado por su hermandad ha sido presentado a los fieles y devotos que llenaban la iglesia del Carmen.
Desde su capilla fue trasladado hasta el altar mayor, donde su banda de cornetas y tambores interpretó unas marchas en su honor. Tras ello, Juan Manuel Miñarro ofreció una charla sobre la restauración que ha llevado a cabo en el Cristo de la Misericordia. En ella ha comentado que posiblemente los dedos de la mano que va sobre la roca sean de Mora, recordar que ese brazo lleva partes de lo que se salvo de la antigua imagen.
La restauración ha consistido principalmente en una limpieza de la policromía, por ello el Señor presenta un color distinto a lo que nos tenía acostumbrado, y al notarse más la herida de la cara, sus facciones parecen un poco más duras.
Comenzó su disertación el profesor Miñarro comparando imágenes del Chiquito con otros cristos de Mora, alejando así la atribución del antiguo Cristo de la Misericordia a Pedro de Mena.
El Nazareno de la Misericordia se presentó ataviado con su túnica burdeos bordada en oro, con corona de espinas pero sin potencias. Llamó la atención el pelo, distinto a como lo tuvo en Semana Santa.
Tras las palabras de Miñarro, se celebró una solemne eucaristía en acción de gracias por la vuelta al culto de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia.
Hasta que llegó la hora fijada por la hermandad, la capilla de la cofradía estaba tapada. Con la devoción que despierta este precioso Nazareno podría haberse aprovechado para desde primera hora permitir que los fieles y devotos pudieran reencontrarse con Él.