Al final del parque, allí donde comienza un barrio que comparte nombre con su playa y con la plaza de toros de la ciudad, la Malagueta, en la recoleta capilla del Hospital Noble, María Santísima de las Angustias preside su Triduo.
A las ocho en punto se abrieron las puertas, y desde la verja se ve a la Virgen. Es un pequeño tramo el que hay que hay que andar desde la verja exterior para acceder a la capilla, en este caso bajo la atenta mirada de la Virgen de las Angustias.
Vestida con sus mejores galas, saya azul marino y manto rojo, que junto a la toca, fueron bordadas en oro por el taller de Juan Rosen, siguiendo diseño de las Martín Cruz.
Con las fotos les intentamos mostrar el altar montado para la ocasión, aunque sentimos no poder llevarles el olor a nardos.
Sagrado Descendimiento, Santo Sudario y Angustias, tres advocaciones que conforman la razón de ser de esta corporación nazarena.