El pasado viernes, como anunciamos, tuvo lugar el besamanos de María Santísima del Mayor Dolor. Una bellísima dolorosa salida de las manos de Luis Álvarez Duarte, que sencillamente ataviada se dispuso bajo su hijo, el Santísimo Cristo de la Expiración.
Para el montaje también se hizo uso del juego de ciriales que recientemente la hermandad adquirió y que viene a engrandecer el patrimonio de la corporación.
Siete lágrimas, tantas como dolores tuvo Nuestra Señora, recorren sus mejillas. Su rostro expresa el dolor contenido de una madre que ve a su hijo crucificado a punto de exhalar el último suspiro de vida.
La Reina de Roma, como también es conocida al procesionar en la "Ciudad Eterna" en el año 2000, concretamente el 18 de junio, con motivo del Año Jubilar, volverá a tener un nuevo besamanos en el mes de diciembre, coincidiendo con la festividad de la Inmaculada. Será una nueva oportunidad de poder rendirle pleitesía, algo muy recomendable para quien no haya tenido aún ocasión de hacerlo.
Fotografías de Jorge Heredia.