El Santísimo Cristo de la Esperanza mantendrá su advocación tras celebrarse ayer el cabildo donde se proponía volver a llamarlo como en los orígenes de la hermandad, "Gran Amor y Esperanza".
Tan sólo queda remitir al Obispado para su aprobación los nuevos estatutos de esta corporación.
Esta tarde se ha celebrado una Solemne Función en su honor, en la que la junta de gobierno ha jurado sus cargos a los pies del Crucificado.
Esperanza en su Gran Amor, muere para entregarnos el Amor del Hijo del Hombre y mantiene viva la Esperanza de la Resurrección.