Como ya informamos, la Hermandad de Jesús Nazareno celebró Solemne Triduo en honor de María Santísima Nazarena. Han sido tres días durante los cuales los hermanos de esta corporación, así como los devotos, hemos podido rendir pleitesía a Nuestra Madre, que en esta ocasión responde a una bellísima y peculiar advocación, Nazarena.
Para los que conocen esta maravillosa Dolorosa no hay que decirles nada, ya saben que se trata de una de las joyas artísticas que posee Córdoba. Para quien no la conozca, cuando vea las fotografías de este besamanos, quizás empiece a entender nuestra fascinación por tan bella Madre.
En su capilla, en un sencillo altar, donde todo el protagonismo era para quien tiene que tenerlo siempre, allí nos recibía Nuestra Señora, con su mano dispuesta para recibir nuestra muestra de amor filial.
Que rápido pasa el tiempo en su presencia, cuanto cariño depositado en sus benditas manos, y que ganas de volver a verla.