Red dorada sobre el manto, un timón colgando del brazo izquierdo, una estrella de mar en el pecherín. Sin dudas estamos ante una imagen con profunda relación con el mar, tanta que su advocación es esa: Nuestra Señora del Mar.
Ambiente típico de barrio alrededor de su capilla callejera en el barrio de San Andrés, jóvenes, no tan jóvenes, madres que se acercaban con sus hijos y les explicaban lo que veían. Capilla llena de flores, tras la Virgen del Mar su estandarte, a la izquierda Nuestro Padre Jesús de los Niños y a la derecha, la Virgen del Carmen y San Andrés.
En el puesto en el que vendían estampas, las de la Virgen del Mar se habían agotado. En San Andrés, poco a poco una Virgen que lleva el nombre de ese vecino que baña al barrio, Nuestra Señora del Mar, está convirtiéndose en un referente devocional.