Tras la misa de ocho, tuvo lugar la bajada de la Patrona desde su camarín hasta el trono de traslado. Mientras se entonaba el Salve Madre por los fieles allí congregados que llenaban la iglesia, miembros de esta Hermandad procedieron a subir al camarín. En unas pequeñas andas de mano fue trasladada Nuestra Señora, hasta las proximidades del trono que estaba situado bajo el coro. Allí se colocó en el mecanismo que facilita la tarea de subir la imagen al trono. Una vez subida y colocada en el trono de traslado, los floristas se afanaron en terminar el exorno floral.
Mañana a las ocho de la mañana será trasladada a la Catedral.